Instrucciones de alta: cuando su bebé llora

El tipo de llanto de su bebé puede ayudar a comprender cómo se siente. El llanto también es la forma que tiene su bebé de avisarle que necesita algo. Esta hoja lo ayudará a entender lo que significa cuando su bebé llora y lo que usted puede hacer para ayudarlo.

Llanto

Es normal que los bebés lloren. Algunas veces el bebé solo quiere que lo alcen. Pero si no deja de llorar, trate de averiguar la causa. Causas más comunes:

  • Hambre.

  • Incomodidad, como por un pañal mojado, ropa muy apretada, demasiado calor o demasiado frío, o molestia debido a gases.

  • Congestión nasal, que puede dificultarle la respiración al bebé.

  • Estrés o estimulación excesiva.

  • Enfermedad.

Qué hacer cuando su bebé llora

Llorar puede ser el medio que utiliza el bebé para decirle que hay un problema. El bebé confía en que usted responderá a su llanto y resolverá la causa del problema. Aunque usted ya conoce a su bebé mejor que nadie, saber exactamente qué es lo que le está tratando de decir puede implicar adivinar al principio. Si sostener al bebé en sus brazos no sirve de nada, siga estas sugerencias:

  • Trate de darle de comer, por si el bebé tiene hambre. Para ayudar a evitar el dolor por gases, sáquele el aire al bebé cada 5 minutos mientras toma la leche. Además, mantenga la cabeza del bebé más elevada que el resto del cuerpo mientras le da de comer.

  • Revísele el pañal. Cámbielo si es necesario.

  • Dele un baño con agua tibia.. O bien, colóquele una toalla mojada y tibia en el estómago durante un rato. A algunos bebés, esto los calma. 

  • Intente mecer al bebé o camine con él. El movimiento es relajante. Algunos padres y sus bebés disfrutan del uso de canguros u otros artículos para cargar al bebé que dejen sus manos libres mientras se mueve.

  • Ofrézcale un chupón a la hora de la siesta o de acostarse a la noche. No ponga cintas ni pinzas en el chupón. Y no le dé el chupón hasta que el amamantamiento esté bien establecido. El amamantamiento y los exámenes médicos periódicos reducen el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.

  • Envuelva bien al bebé en una manta. Esto hace que el bebé se sienta seguro. (Consulte más adelante la información al respecto). Envolver al bebé es algo común en muchas partes del mundo, pero últimamente ha ocasionado algo de controversia. Esta práctica podría hacer que el bebé se caliente demasiado. Lo que es más importante aún es que si la manta se afloja o si el bebé envuelto se gira, puede llegar a asfixiarse. Hable con su proveedor de atención médica sobre cómo envolver a su bebé.  

  • Sostenga al bebé en su pecho desnudo. El contacto de la piel puede calmar al bebé.

  • Nunca zarandee a su bebé. Los bebés que son zarandeados pueden sufrir discapacidades de por vida. Si no puede calmar a su bebé, está bien colocarlo en un sitio seguro y tomar un breve descanso. Además, pida al resto de la familia o algún amigo que lo ayude a descansar un poco de su bebé.

  • Si el bebé tiene la nariz tapada, utilice una pera de goma para limpiársela. (El proveedor de atención médica del bebé puede explicarle cómo hacerlo).

  • Revise los signos de enfermedad, como fiebre o diarrea.. Si el bebé parece estar enfermo, llame al proveedor de atención médica.

Cuándo llamar al proveedor de atención médica de su hijo

Llame al proveedor de atención médica si al bebé le sucede lo siguiente:

  • Tiene diarrea, vómitos o no se alimenta bien.

  • Tiene fiebre (consulte “La fiebre y los niños”, a continuación).

La fiebre y los niños

Use un termómetro digital para tomar la temperatura de su hijo. No use un termómetro de mercurio. Hay termómetros digitales de distintos tipos y para usos diferentes. Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • En el recto (rectal). En los niños de menos de 3 años, la temperatura rectal es la más precisa.

  • En la frente (lóbulo temporal). Sirve para niños de 3 meses en adelante. Si un niño de menos de 3 meses tiene signos de estar enfermo, este tipo de termómetro se puede usar para una primera medición. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En el oído (timpánica). La temperatura en el oído es precisa a partir de los 6 meses de edad, no antes.

  • En la axila. Este es el método menos confiable, pero se puede usar para una primera medición a fin de revisar a un niño de cualquier edad que tiene signos de estar enfermo. Es posible que el proveedor quiera confirmar la fiebre tomando la temperatura en el recto.

  • En la boca (oral). No use el termómetro en la boca de su hijo hasta que tenga al menos 4 años.

Use el termómetro rectal con cuidado. Siga las instrucciones del fabricante del producto para usarlo adecuadamente. Colóquelo con cuidado. Etiquételo y asegúrese de no usarlo en la boca. Podría transmitir microbios de las heces. Si no se siente cómodo usando un termómetro rectal, pregunte al proveedor de atención médica qué otro tipo puede usar. Cuando hable con el proveedor de atención médica de la fiebre de su hijo, infórmele qué tipo de termómetro usó.

A continuación hay valores de referencia que lo ayudarán a saber si su hijo tiene fiebre. Es posible que el proveedor de atención médica de su hijo le dé valores diferentes. Siga las instrucciones específicas que le dé su proveedor.

Medición de temperatura en un bebé menor de 3 meses:

  • Primero, pregúntele al proveedor de atención médica de su hijo cómo debe tomarle la temperatura.

  • En el recto o en la frente: 100,4 °F (38 °C) o más alta

  • En la axila: 99 °F (37,2 °C) o más alta

Medición de temperatura en un niño de 3 a 36 meses (3 años):

  • En el recto, la frente o el oído: 102 °F (38,9 °C) o más alta

  • En la axila: 101 °F (38,3 °C) o más alta

Llame al proveedor de atención médica en los siguientes casos:

  • Picos de fiebre reiterados de 104 °F (40 °C) o superior en un niño de cualquier edad

  • Fiebre de 100.4 °F (38 °C) o superior en un bebé de menos de 3 meses

  • Fiebre que dura más de 24 horas en un niño menor de 2 años

  • Fiebre que dura 3 días en un niño de 2 años o más

Cómo envolver a su bebé

Envolver bien a su bebé en una manta que no sea muy gruesa puede ayudarlo a sentirse cálido y seguro. Pero envolverlo puede tener algunos riesgos y debe hacerse de manera segura. No envuelva a bebés mayores de 2 meses, ya que son lo suficientemente grandes como para aprender otras maneras de consolarse. También, en ese momento ya están tratando de voltearse hasta quedar de costado o boca abajo. Este es uno de los métodos:

  • Doble una manta cuadrada diagonalmente para formar un triángulo. Gire el triángulo de manera que la base recta quede hacia arriba y la punta hacia abajo.

  • Acueste al bebé sobre la manta con la cabeza por encima de la base recta del triángulo y los pies hacia la punta.

  • Tome un lado del triángulo, páselo por encima del torso del bebé y métalo debajo del cuerpo del bebé (Figura 1). Los bebés se sienten más cómodos cuando tienen los brazos doblados sobre el pecho. Es mejor dejarle un brazo libre de manera que el bebé pueda chuparse los dedos y aprender a calmarse él mismo, hasta que ya no haya necesidad de envolverlo.

  • Tome la parte de abajo de la manta y pásela de manera que le quede cómoda por sobre los pies del bebé hasta que le llegue al cuello (Figura 2). Es muy importante que los pies y las piernas del bebé tengan libertad de movimiento. Las piernas del bebé deben poder doblarse hacia arriba y hacia afuera desde las caderas. No coloque las piernas del bebé de manera que queden juntas y rectas hacia abajo. Esto aumenta el riesgo de que las articulaciones de las caderas no crezcan y no se desarrollen correctamente. Esto puede causar un problema llamado displasia y dislocación de cadera. Si su bebé tiene este problema, no lo envuelva. 

  • Envuelva el otro lado del triángulo por encima del pecho del bebé (Figura 3).

  • Después de que su bebé esté envuelto, revise con frecuencia lo siguiente:

    • Que la manta esté bien asegurada. Una manta floja puede cubrir la cara del bebé y asfixiarlo. Pero una manta apretada puede dificultarle la respiración al bebé, así que asegúrese de que pueda introducir fácilmente 3 dedos entre la manta y el pecho del bebé.

    • Que el bebé esté boca arriba. Los bebés acostados boca abajo o que se giran y quedan boca abajo tienen un riesgo más alto de padecer muerte súbita del lactante.

    • Asegúrese de que el bebé no tenga demasiado calor. Esto también puede aumentar el riesgo de muerte súbita del lactante. Trate de utilizar una manta liviana para envolverlo.

Paso uno para envolver al bebé con una manta.

Paso dos para envolver al bebé con una manta.

Paso tres para envolver al bebé con una manta.

Figura 1

Figura 2

Figura 3

Revisor médico: Donna Freeborn PhD CNM FNP
Revisor médico: Heather Trevino
Revisor médico: Liora C Adler MD
Última revisión: 3/1/2020
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