Si su adolescente tiene un trastorno de ansiedad

La ansiedad es una parte normal de la vida. Se trata de una sensación de preocupación que nos advierte sobre las amenazas y nos induce a tomar medidas. Pero en algunos adolescentes, la ansiedad puede volverse tan grave que causa problemas en la vida diaria. Lo bueno es que la ansiedad se puede tratar para aliviar los síntomas y ayudar a su adolescente a sentirse mejor. Esta hoja contiene más información sobre la ansiedad y cómo conseguir ayuda para que su adolescente se sienta mejor.

Jovencita sujetando sus libros y luciendo ansiosa.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad actúa como un timbre de alarma para el cerebro. Cuando nos enfrentamos a un peligro, la alarma se activa para pedirle al cuerpo que nos proteja. Las personas se sienten ansiosas cuando están en peligro y necesitan llegar a un lugar seguro. La necesidad de que nos vaya bien también causa ansiedad. Los adolescentes podrían sentirse ansiosos haciendo sus deberes escolares o aprendiendo a manejar, por ejemplo. En muchos casos, sentir ansiedad es perfectamente normal.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de un trastorno de ansiedad?

En los trastornos de ansiedad, el cuerpo responde como si estuviera en peligro. Sin embargo, esta respuesta no es la adecuada. En algunos casos, la ansiedad es enormemente desproporcionada respecto de la amenaza que la desencadena. En otros casos, la ansiedad se presenta aunque no exista ninguna amenaza o peligro definido. Los trastornos de ansiedad suelen alterar el trabajo, el colegio y las relaciones personales del adolescente. A continuación encontrará varios síntomas frecuentes de un trastorno de ansiedad.

  • Síntomas físicos:

    • Mareos o dolores de cabeza frecuentes

    • Trastornos estomacales

    • Transpiración o temblores

    • Dificultades para dormir

    • Tensión muscular

    • Sobresalto fácil

  • Temor constante por la seguridad personal o la de los amigos y familiares

  • Comportamiento poco independiente

  • Dificultades para concentrarse o relajarse

  • Estar irritable

  • Pensamientos autocríticos sobre lo que podrían estar pensando los demás

  • Falta de deseo para asistir a fiestas u otros eventos sociales

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

Es trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un tipo de trastorno de la ansiedad. Sus síntomas son ligeramente diferentes a otros trastornos de la ansiedad. Las personas con TOC tienen temores invasores y persistentes (obsesiones). Un ejemplo es el miedo constante a los microbios o preocupaciones sobre dejar la puerta sin cerrar o la estufa encendida. Se adoptan ciertos comportamientos (compulsiones) para aliviar el temor y la ansiedad. Estos comportamientos incluyen lavarse las manos una y otra vez o revisar constantemente una cerradura o estufa. Consulte con un proveedor de atención médica si su adolescente muestra cualquiera de los siguientes signos:

  • Lavado de las manos excesivo.

  • Revisar cosas como las luces o las cerraduras una y otra vez.

  • La necesidad abrumadora de hacer ciertas tareas en determinado orden o de arreglar las cosas de cierta manera. Si esta rutina cambia, el adolescente se angustia o enoja enormemente.

El trastorno de pánico

  • El trastorno de pánico es otro tipo de trastorno de ansiedad. Los adolescentes con trastornos de pánico experimentan ataques de pánico. Estos son unos episodios repentinos y repetidos de miedo intenso junto con síntomas físicos como dolor de pecho, palpitaciones, mareos y dificultades para respirar. Los ataques aparecen como por arte de magia, con poca o ninguna señal de preaviso.

  • Durante un ataque de pánico, el adolescente puede sentir como si se estuviera ahogando. Puede experimentar una sensación de irrealidad o de catástrofe inminente. Y a menudo se siente como si estuviera a punto de perder el control.

  • El adolescente suele alejarse de cualquier lugar en el que ha tenido un ataque por miedo a que le dé otro.

  • En algunos casos, las personas que han tenido ataques de pánico desarrollan un miedo tal de tener otro ataque que dejan de salir de sus casas. Esta afección se denomina agorafobia.

  • Si su adolescente muestra alguna señal de tener trastornos de pánico, consulte a un proveedor de atención médica de inmediato para que le hagan una evaluación y le den tratamiento.

¿Cuál es el próximo paso?

Si se dejan sin tratar, los trastornos de ansiedad pueden afectar la calidad de la vida de su hijo, incluso sus deberes escolares, actividades que realiza después del colegio y relaciones personales. Por esto es importante buscar ayuda de inmediato si sospecha que su hijo podría tener un trastorno de ansiedad. No hay una prueba física para detectar el trastornos de ansiedad, pero el proveedor de atención médica le hará preguntas sobre su hijo. Es posible que su hijo adolescente deba realizarse pruebas para descartar otros problemas.

Tratamiento de los trastornos de ansiedad

A menudo, la ansiedad se trata con psicoterapia, medicamentos o ambas.

Terapia 

La psicoterapia (un tipo de consejería profesional) es un tratamiento muy eficaz para la ansiedad. Cuando la conduce un profesional capacitado, la psicoterapia ayuda al adolescente a encarar su ansiedad y le enseña a manejarla.

Medicamentos

Hay medicamentos que ayudan a controlar los síntomas. Para tratar el trastorno de ansiedad podrían recetarse uno o varios medicamentos.

  • Los ansiolíticos (medicamentos contra la ansiedad) alivian los síntomas y ayudan al adolescente a relajarse. Estos medicamentos pueden tomarse a un horario regular, O bien solo cuando surge la necesidad. Siga las instrucciones del proveedor de atención médica.

  • A menudo se recetan antidepresivos para tratar la ansiedad. Estos medicamentos ayudan a equilibrar las sustancias químicas del cerebro. Pueden usarse incluso si su hijo no está deprimido. Estos medicamentos se toman a un horario fijo. Tardan unas semanas en comenzar a surtir efecto.

Los medicamentos pueden ser muy útiles. Aunque encontrar el que mejor funciona para su hijo puede llevar tiempo. Si se recetan medicamentos, siga las instrucciones cuidadosamente. Informe a su proveedor de atención médica sobre la evolución de su hijo con el medicamento y si puede apreciar algún cambio. Nunca cambie la dosis ni deje de darle el medicamento a su hijo sin antes hablar con su proveedor de atención médica. Tampoco le dé a su hijo remedios o medicinas a base de hierbas junto con estos medicamentos. Consulte siempre a su farmacéutico antes de usar cualquier medicamento de venta libre, incluso los que se usan para resfriados y gripes.

Otras cosas que pueden ayudar

Recuperarse de cualquier enfermedad lleva tiempo. Superar un trastorno de ansiedad no es algo diferente. Mientras su hijo se recupera, puede intentar las siguientes cosas para ayudarlo a sentirse mejor:

  • Sea comprensivo con su hijo. Quizás su comportamiento sea difícil en ciertas ocasiones, pero recuerde que solo está intentando manejar la situación. Su apoyo puede significar una diferencia enorme.

  • Aliente a su hijo a hablar sobre sus preocupaciones y temores. Ser capaz de hablar de ello y escuchar comentarios que lo tranquilicen puede ayudar a su hijo a aprender a manejar la situación.

  • Pídale que haga ejercicio regularmente. Se ha demostrado que el ejercicio ayuda a aliviar los síntomas de ansiedad y depresión.

Llame al proveedor de atención médica si a su hijo le sucede lo siguiente:

  • Tiene efectos secundarios de algún medicamento.

  • Tiene síntomas nuevos o síntomas que empeoran.

  • Se vuelve muy agresivo o enojado.

  • Muestras señales o habla de hacerse daño a sí mismo (consulte más adelante).

El suicidio es una emergencia médica

La ansiedad y la depresión pueden hacer que su hijo se sienta desvalido o desesperanzado. Sus pensamientos podrían volverse tan negativos que quizás le parezca que el suicidio es la única opción. Si le preocupa que su hijo esté pensando en hacerse daño, no dude en preguntarle al respecto. Hacer preguntas sobre el suicidio NO lo provocan.

Si su hijo habla de suicidarse, ¡actúe de inmediato! Los pensamientos y las acciones suicidas no son una llamada inofensiva de atención. Son signos de extremo estrés y no deben ser ignorados. Si la amenaza es inmediata (su hijo tiene un plan y tiene la intención de ejecutarlo), llame al 911o vaya a la sala de emergencias más cercana.  No deje a su hijo solo. Elimine cualquier medio que pueda usar, como armas, sogas o reservas de pastillas.

Si la amenaza no es inmediata, llame de inmediato al proveedor de atención médica del niño o a la National Suicide Prevention Lifeline al 800-273-TALK (800-273-8255). Atiende las 24 horas del día, todos los días. Hablan inglés y español. O visite el sitio web: www.suicidepreventionlifeline.org. Este recurso ofrece intervención inmediata en la crisis e información sobre recursos locales. Es gratuito y confidencial.

Recursos

  • Red Nacional de Prevención del Suicidio (National Suicide Prevention Lifeline): 800-273-TALK (800-273-8255)

    www.suicidepreventionlifeline.org

  • Instituto Nacional de la Salud Mental (National Institutes of Mental Health)

    www.nimh.nih.gov/health/topics/anxiety-disorders/index.shtml

  • Academia Estadounidense de Psiquiatría del Niño y del Adolescente (American Academy of Child and Adolescent Psychiatry)

    http://www.aacap.org

Revisor médico: Marianne Fraser MSN RN
Revisor médico: Paul Ballas MD
Revisor médico: Raymond Kent Turley BSN MSN RN
Última revisión: 1/1/2020
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