Cuando su hijo tiene laringomalacia

Su hijo tiene laringomalacia. Es una afección que hace que el niño haga ruido al respirar. Si bien la respiración puede ser ruidosa, su hijo no se está asfixiando. Esta afección generalmente desaparece con el tiempo. La laringomalacia puede variar de leve a muy grave. Alrededor de 2 de cada 5 niños que la tienen también poseen otros defectos.

Vista lateral de la cara de un niño donde puede verse aire que pasa a través de la nariz hacia la tráquea.

Vista lateral de la cara de un niño donde se ve que el aire no puede pasar debido a una laringomalacia.

Normal

Laringomalacia

¿Qué es la laringomalacia?

La laringomalacia se produce porque la parte superior de la laringe es blanda o suave. Generalmente, la epiglotis desde el frente y un par de trozos de cartílago llamados aritenoides desde la parte posterior participan en este cierre intermitente. Su función es ayudar a evitar que los alimentos entren en la tráquea. Cuando su hijo aspira el aire (inhala), la epiglotis blanda y los aritenoides bajan. Esto causa una respiración ruidosa.

¿Cuál es la causa de la laringomalacia?

Se desconoce el motivo por el cual algunos niños tienen esta afección. Lo que es seguro es que no es culpa de usted ni de su proveedor de atención médica.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la laringomalacia?

El estridor es un sonido agudo que su hijo produce cuando aspira el aire. Es el síntoma más frecuente de la laringomalacia. El estridor puede sonar más fuerte si su hijo está recostado boca arriba o si tiene un resfriado. También puede empeorar a medida que su hijo crece y se vuelve más activo. Esto es normal. El estridor se detendrá cuando desaparezca la afección.

¿Cómo se diagnostica la laringomalacia?

El proveedor de atención médica de su hijo lo revisará y repasará los antecedentes médicos. Probablemente lo enviará a un otorrinolaringólogo, un proveedor de atención médica que es especialista en oído, nariz y garganta. En algunos casos, también se realiza una laringoscopia (una prueba que le permite al otorrinolaringólogo ver el interior de la laringe). En una laringoscopia, se pasa una sonda delgada y generalmente flexible por la nariz o por la boca hasta la garganta. Permite que el otorrinolaringólogo vea si hay problemas en la epiglotis, la laringe y la zona que la rodea.

¿Cómo se trata la laringomalacia?

El proveedor de atención médica de su hijo observará de cerca al niño. En la mayoría de los casos, esta afección desaparece sin tratamiento. A medida que su hijo crezca y se desarrolle, la epiglotis se fortalecerá y ya no descenderá durante la respiración. Algunos niños que tienen una laringomalacia más grave o que tienen otros defectos pueden necesitar cirugía.

Los niños con laringomalacia pueden presentar reflujo gastroesofágico (RGE). El RGE ocurre cuando la comida o el ácido del estómago sube por el esófago hasta la garganta o la laringe. El contenido y el ácido del estómago pueden irritar e inflamar la laringe. Esto puede empeorar los ruidos al respirar. Puede que el proveedor de atención médica de su hijo le recete medicamentos para tratar el RGE. Por lo general, el RGE se alivia y desparece con los años.

Cuándo llamar al proveedor de atención médica de su hijo

Llame al proveedor de atención médica de su hijo si le sucede lo siguiente: 

  • Los síntomas de laringomalacia empeoran.

  • Tiene problemas para comer.

  • No está aumentando de peso.

Cuándo buscar atención de emergencia

Llame de inmediato a su proveedor de atención médica o busque atención de emergencia si al niño le sucede lo siguiente:

  • Tiene problemas para respirar.

  • Se le pone azul la cara azul.

Consejos para reducir el reflujo

Los bebés con laringomalacia pueden tener dificultad para retener los alimentos. Esto significa que los alimentos generalmente vuelven a la boca (reflujo). Siga todas las instrucciones que le dé el proveedor de atención médica para reducir el reflujo de su hijo. Las siguientes precauciones para alimentarlo pueden ayudar:

  • Sostenga a su hijo erguido mientras lo alimenta y al menos  30 minutos después de comer. Esto evita que los alimentos vuelvan hacia la boca.

  • Haga eructar a su hijo suavemente y con frecuencia mientras lo alimenta.

  • No le dé jugos ni alimentos que puedan sentarle mal al estómago, como jugo de naranja y naranjas.

  • Hable con el proveedor de atención médica de su hijo si los alimentos suben con frecuencia mientras come. Es posible que le indique darle menos leche para prevenir el reflujo.

  • Nunca deje a su bebé solo acostado boca arriba con un biberón.

  • Hable con el proveedor acerca de la dieta adecuada para su hijo. Algunos niños con reflujo podrían necesitar medicamentos para tratar el RGE.

Revisor médico: Ashutosh Kacker MD
Revisor médico: Daphne Pierce-Smith RN MSN
Revisor médico: Pat F Bass MD MPH
Última revisión: 5/1/2020
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